En este largo espacio de tiempo, que abarca desde la llegada de los primeros miembros del género Homo a la Península Ibérica hasta el siglo XV, pasando por la Edad Antigua, la tierra de este lugar fue de conquista y asentamiento de un crisol de pueblos y culturas según datos arqueológicos, al igual que sucedió en el conjunto de la Península Ibérica. Es en la Baja Edad Media, en el año 1215, cuando el rey-niño, Enrique I, el único rey castellano que nunca llegó a gobernar, siendo la regente su hermana Berenguela y en tiempos del feudalismo donde se enmarca el nacimiento de la alquería de Léganos. Concretamente en el año 1232 existe un documento referente a Leganés.
Los árabes fueron también pobladores de Butarec o Butaraque y Vera u Overa hasta la conquista de Madrid por Alfonso VI en 1083. La aldea quedó integrada en el Alfoz del concejo de Madrid perteneciente al reino de Castilla como territorio de realengo. Durante un siglo Madrid es frontera de religiones y luchas con los musulmanes hasta la victoria cristiana sobre aquellos en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Después se produce la estabilidad y la repoblación de Butaraque y Overa por cristianos para compartir asentamiento con mozárabes, mudéjares, moriscos, judíos y el posterior nacimiento de Léganos a principios del siglo XIII (1215). En 1368 un vecino de Leganés dio la victoria a Enrique II de Castilla frente a Pedro I, el Cruel en su enfrentamiento por la conquista de Madrid. En 1427 había un templo bajo la advocación de la Santísima Trinidad.
Las excavaciones arqueológicas realizadas en Leganés han permitido documentar que los primeros pobladores que frecuentaron el territorio del actual municipio fueron los homo sapiens -antecesores directos del hombre actual- en el periodo Calcolítico, hace 4,5 milenios antes de ser conocido por Léganos. Los arroyos de Butarque y Culebro fueron polos de atracción para estos primeros pobladores como para el resto de pueblos y culturas que eligieron asentarse en el actual término municipal. Constancia existe de ubicación de pueblos en la Edad del Bronce, del Hierro, de pueblos prerromanos (iberos, celtas y celtiberos) y pueblos colonizadores (romanos, visigodos y árabes) y durante la Alta Edad Media en zonas colindantes a estos dos arroyos.